Los diaguitas de Chile: Apoyando la determinación de un pueblo indígena

Marzo, 2009
 


Durante más de 1.000 años, los diaguitas han hecho de Chile su morada y han prosperado como cultura en su territorio.  Actualmente, son reconocidos como una comunidad indígena distinta que vive en el Valle del Huasco (Chile).  Han forjado relaciones estrechas con Barrick que se basan en una historia minera compartida en un foco común para el futuro.


El proyecto Pascua – Lama de Barrick está ubicado a 45 kilómetros del asentamiento diaguita más cercano, lo que los convierte en los vecinos más cercanos de la compañía.


Esta es su historia

La historia de los diaguitas se remonta aproximadamente al año 1.000 D.C., cuando el grupo indígena bajó por primera vez desde la Cordillera de Los Andes para asentarse en los valles de Chile. El antropólogo Franko Urqueta, que fue contratado por Barrick para estudiar a los diaguitas y que, en ese período, escribió un libro sobre la cultura, dice que la población floreció entre los siglos VIII y XV, y que se asentó en los valles del Norte Chico, llegando a tener una población de casi 30.000 habitantes en sus mejores momentos.  Los diaguitas formaron una sociedad basada en el agro, creando sistemas de riego extensos y muy eficientes que les permitieron mantener a una población numerosa.  Se los conoció como agricultores nómades, que se trasladaban desde la costa a la cordillera dependiendo de qué clima les permitía lograr los mejores resultados en el ámbito agrícola.  Según Urqueta, los diaguitas fueron una sociedad avanzada que otorgaba valor al arte y a los artesanos.  En todo Chile, fueron conocidos por su alfarería y telares diversos y hermosos. Estas tradiciones artesanales continuaron a pesar de años de sometimiento, primero por parte del imperio Inca y, posteriormente, por los españoles.  Actualmente, quedan menos de 1.500 diaguitas, los que han hecho de la Región de Atacama (el valle del Huasco especialmente) su morada.  Es uno de los 9 grupos indígenas reconocidos por el Estado chileno, aunque son uno de los más reducidos son una comunidad muy unida y dinámica.


“Desde nuestros inicios, hemos respetado a los diaguitas y su vinculación con la tierra”, dice Igor Gonzales, presidente de Barrick Sudamérica. “Abrimos los canales de comunicación e invitamos a los miembros de la comunidad a discutir los asuntos, a plantear preguntas abiertamente y a trabajar con nosotros en el proyecto Pascua – Lama”. A nivel global, Barrick se ha comprometido activamente con los pueblos indígenas en las áreas en que la compañía tiene operaciones.  El objetivo es forjar relaciones de largo plazo que sean constructivas y beneficiosas para ambas partes.



Trabajando juntos para preservar la cultura

Justa Ana Huanchicay Rodríguez (en la foto) es una respetada diaguita y es presidenta del Centro Cultural Diaguita en Huasco Alto.  Dice que el apoyo de la compañía consiste en ayudar a los diaguitas a abordar sus obstáculos más grandes. “Nuestro principal desafío es hacer perdurar en el tiempo nuestras costumbres, nuestras tradiciones, nuestros apellidos, nuestra forma de ser y de vivir para las generaciones futuras”, señaló Huanchicay.  “Para mí, este es nuestro principal desafío y Barrick está ayudando a que esto suceda”. Huanchicay se fue a vivir con su abuelo diaguita al Valle del Huasco cuando tenía 12 años.  Tiene recuerdos muy preciados de su abuelo trabajando la tierra, sembrando trigo, maíz, porotos y papas. “Mi abuelo Pedro era un hombre de muy pocos estudios, pero con mucha sabiduría”, dice.  “Me contó la historia de nuestros antepasados, la importancia de la agricultura para nuestra subsistencia y que había que mantenerla.  Nuestras raíces están ligadas a la tierra. Que nos ayuden a prosperar como sociedad cultural, brindando asistencia a los campesinos es un aspecto muy importante del apoyo de Barrick a los diaguitas”.


Programa de Asistencia Agrícola

En el 2006, Barrick instauró el Programa Silvoagropecuario en el Valle del Huasco.  El programa reconoce la importancia de la agricultura para los diaguitas y los desafíos de trabajar la tierra, especialmente en las estaciones secas que azotan a la región cada año.


Según el programa, los agricultores y crianceros reciben capacitación especializada en salud animal, cultivos y vacunas para el ganado.  A la fecha, 107 diaguitas han resultado beneficiados con el programa de ayuda. Se entregaron vacunas para el ganado a 67 crianceros y otros 40 han recibido semillas y asistencia técnica para lograr un mayor rendimiento de sus cosechas.


Las tradiciones artesanales diaguitas han pasado de una generación a otra. Barrick comprometió a los artesanos diaguitas, mujeres fundamentalmente, a realizar talleres y enseñar manualidades como alfarería y telar a una nueva generación de diaguitas. Más de 120 personas ya obtuvieron su certificación en una variedad de tradiciones artesanales a través de estos talleres que comprenden 60 horas de estudio. Además de aprender este antiguo arte, los participantes recibieron capacitación en comercialización, lo que les permitirá vender su trabajo a nivel nacional e internacional, y obtener ingresos.


A la fecha, Barrick ha patrocinado la asistencia de estos artistas a diversos eventos culturales y comerciales; el más reciente de estos tuvo lugar en Santa Cruz, Chile.


Paula Alcayaga es una artesana de 24 años que maneja el arte del telar para tejer hermosos trabajos. Se graduó del taller de telar de Barrick y contó con patrocinio para asistir a la exposición en Santa Cruz.  Se retiró complacida por los contactos que pudo realizar para futuras ventas. “La compañía nos ayudó a recuperar el trabajo artesanal diaguita”, dijo Huanchicay. “Con el apoyo de Barrick, podemos dar cursos en diversas técnicas para después hacer exposiciones exitosas.  Esperamos que este aporte continúe”.


Asistencia legal e impulso al reconocimiento

“Luego de años de luchar para obtener reconocimiento oficial, el gobierno chileno otorgó (en el 2006) el estatus legal de grupo étnico originario a los diaguitas. En julio del 2006, luego de la aprobación de la ley por parte del Congreso chileno, la presidenta Michelle Bachelet le otorgó carácter de ley al reconocimiento del pueblo diaguita, en agosto del 2006.


Barrick acordó brindar asistencia legal sin costo a las personas que buscaban obtener el estatus legal de diaguita y calificar para los beneficios del gobierno.  Más de 20 personas solicitaron este apoyo legal y fueron reconocidos posteriormente por el gobierno. Actualmente, en Chile hay unas 600 personas con el estatus oficial de diaguitas.


Cinco años antes, la compañía también sentó un importante precedente.  Cuando Barrick presentó la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto Pascua Lama a las autoridades en el 2001, identificó explícitamente a los diaguitas como un grupo étnico distinto que vivía cerca del proyecto. Esto hizo que, por primera vez, esta designación se asociara al grupo autóctono.  Este documento clave fue ampliamente revisado por el gobierno y la opinión pública y sentó las bases para las futuras relaciones de la compañía con los diaguitas en el Valle del Huasco.


Huanchicay dice que este tipo de reconocimiento por parte de Barrick constituyó un paso más para obtener el reconocimiento oficial. “Muchas personas nos ayudaron a lograrlo”, señaló. “Participaron muchas personas, desde autoridades locales hasta miembros de la Cámara de Diputados. Esto incluye los esfuerzos notables del centro cultural diaguita de Copiapó y nuestro centro aquí, en Alto del Carmen.  Juntos, todos apuntamos hacia la misma meta”.


Elevando el nivel de conciencia a través de documentos y un documental

Para elevar el nivel de conciencia acerca de la cultura diaguita, Barrick patrocinó la elaboración del libro de Urqueta, Etnia Diaguita, sobre la historia conocida de los diaguitas.  Actualmente, el libro se está usando en los colegios de la región de Atacama y en otros lugares para enseñar a la próxima generación sobre esta cultura indígena originaria de Chile.  Barrick patrocinó también un documental para dar a los diaguitas la oportunidad de mostrar su cultura.  En el documental se relata de la voz de los propios diaguitas sus formas de vida, las historias de sus ancestros y sus costumbres, idioma y actividades tradicionales.  En una forma más sutil, el documental revela la determinación de un pueblo unido por una identidad compartida que ha logrado persistir con poco apoyo externo.  El documental fue exhibido por miembros de la comunidad cuando se cumplieron 2 años del reconocimiento oficial del grupo por parte del gobierno chileno en un evento en Copiapó, en el 2008.


“Para nosotros, el documental es un homenaje a nuestro esfuerzo y a nuestra gente”, dijo Huanchicay. “Es una forma de que los niños conozcan a los más ancianos, con sus propias palabras”.


En una exhibición privada del documental, los miembros del equipo de Barrick que colaboró por la causa diaguita en la región, recibió una bendición especial y los agradecimientos de uno de los líderes espirituales de la comunidad.


“El futuro de Barrick en el Valle del Huasco y el futuro de los diaguitas están interrelacionados”, dice Gonzales. “Seguiremos asegurando a esta comunidad y a la región los beneficios de Pascua – Lama”.


En Conversación:

Franko Urqueta es un antropólogo especialista en el estudio de las etnias chilenas. Estudió antropología en la Universidad de Chile (en Santiago) y ha trabajado con muchas etnias, es decir, mapuches, atacameños y coyas.  En el 2005, con el patrocinio de Barrick, Urqueta elaboró un estudio sobre la cultura diaguita. Analiza su investigación con la editora de Sin Fronteras, Nancy White.


¿Quiénes son los diaguitas? ¿Dónde viven?

Los diaguitas fueron reconocidos oficialmente por el gobierno chileno como una comunidad autóctona originaria en el año 2006.  Unas 600 personas tienen el estatus oficial de diaguita. Viven en el Valle del Huasco, que es una parte de su territorio precolombino original.  La población diaguita ha desaparecido en los demás valles de la zona norte y también en el resto de Chile. Algunas personas que poseen apellidos diaguitas siguen viviendo en el Valle del Huasco, pero no constituyen comunidades indígenas. El resto de los diaguitas existen solo en la parte alta del Valle del Huasco.


¿Por qué se elaboró el libro “Etnia Diaguita”?

El libro fue una oportunidad de reunir la poca información pre-existente sobre los diaguitas y un apoyo para estudios posteriores.  El libro revisa su cultura anterior y actual y algunos de los desafíos que enfrenta esta comunidad.


¿Qué hace que la cultura diaguita sea tan única y tan resiliente?

La cultura diaguita tiene como principal característica su capacidad de adaptación. A través de su historia, los diaguitas entraron en contacto con otros grupos, como los incas, los españoles y, posteriormente, la República de Chile, que trataron de imponerles sus costumbres y tradiciones. Adaptándose a las nuevas autoridades, los diaguitas pudieron mantener su identidad y resistir como pueblo durante más de mil años.


Algunos críticos creen que la cultura diaguita se verá amenazada por la minería en la parte alta del Valle del Huasco.  ¿Está de acuerdo?

La mayor parte de las personas que critican las actividades mineras en el valle no pertenecen al valle. Además, tienen un conocimiento muy distante de la cultura diaguita. Desde sus inicios, los diaguitas trabajaron el oro como un mineral preponderante. Hace 500 años, desarrollaron la minería en este valle; son los primeros mineros de esta parte de Chile. Con este oro, pagaron sus tributos al imperio inca de Perú y fueron diestros orfebres. La población diaguita ha alternado sus labores agropecuarias tradicionales con la minería en pequeña escala. Barrick se ha presentado como un vecino respetuoso, consciente de esta cultura cordillerana y se ha comprometido a salvaguardar su identidad.

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